miércoles, 10 de agosto de 2016

BENEFICIOS DE LA AVENA


 

1.      REGULA EL TRÁNSITO INTESTINAL



  • Debido a su buena cantidad de fibra soluble, la avena ayuda a digerir los alimentos y regula el sistema digestivo.
  • Consumir avena evita el estreñimiento y facilita el tránsito intestinal.
  • También, un vaso de agua con una cucharadita de hojuelas alivia el reflujo y la acidez.


2.      REDUCE EL COLESTEROL


  • Consumir el grano todos los días es una buena forma de bajar los niveles de triglicéridos y colesterol malo de la sangre. Gracias al ácido linoleico y fibra que posee, la avena impide que el colesterol pase al intestino.
  • Al mismo tiempo, también la fibra va barriendo los depósitos de grasa que se acumulan en las paredes de las arterias.
  • Todo esto protege al cuerpo de desarrollar hipertensión, de un infarto o cualquier otro problema cardiaco.


3.      CONTROLA LA GLICEMIA


  • La avena es altamente recomendada para los diabéticos, puesto que su fibra soluble estabiliza los niveles de azúcar.
  • Debido a que reduce la absorción de azúcar en el intestino, también disminuye los niveles en la sangre.
  • Es importante señalar que, a diferencia de otros cereales, este grano en particular aporta más hidratos de carbono que otros tipos de fibra.


4.      REGENERA LOS TEJIDOS


  • Como es muy rica en proteínas, consumirla favorece la producción y el desarrollo de tejidos nuevos en el cuerpo.


5.      SENSACIÓN DE SACIEDAD


  • Un desayuno de avena mantendrá satisfecho al organismo por más tiempo que uno de cereal con leche. Esto es debido a que la avena posee carbohidratos de absorción lenta, lo que permite un efecto de saciedad más prolongado y un mayor control de los niveles de azúcar en la sangre.


6.      RICO EN CALCIO


  • La avena posee una buena cantidad de calcio, lo que ayuda a evitar la desmineralización de los huesos.


7.      BENEFICIOS PARA LA PIEL


  • Las hojuelas de este grano tienen una poderosa acción limpiadora sobre la piel.
  • Absorbe toda la suciedad y residuos que se acumulan en los poros, higienizando de forma profunda. De esta manera, se convierte en una forma natural de mantener balanceado el pH de la piel sin maltratarla. 
  • También los aceites que contiene la avena son excelentes para evitar la deshidratación de la piel.
  • Asimismo, la avena puede ser muy relajante y ayuda a conciliar el sueño.


8.      AYUDA A BAJAR DE PESO


  • Tomar avena en el desayuno todos los días contribuye a que las personas mantengan controlado su peso y a que lo bajen de forma paulatina.
  • Se pueden consumir los copos de avena con un vaso de leche o mezclados con yogur.
  • La cantidad recomendada es de dos cucharadas diarias para que no nos excedamos en el aporte calórico.


9.      PREVIENE EL HIPOTIROIDISMO


  • El consumo de avena previene el hipotiroidismo, ya que  contiene yodo, mineral que hace funcionar de forma correcta la glándula tiroidea.


10.      DEPURACIÓN DEL ORGANISMO


  • Contiene aminoácidos esenciales que ayudan a estimular el hígado para producir más lecitina, esta depura los compuestos pesados del organismo.




viernes, 5 de agosto de 2016

13 TIPS PARA UNA LACTANCIA EXITOSA




De unos años hacia aquí proliferan muchos artículos sobre la lactancia, cuando esta es algo inherente al ser humano desde el principio de su existencia. Sin embargo, la lactancia ha sufrido una terrible crisis y ha estado a punto de ser «desterrada», al menos en los países desarrollados.

En los tiempos que vivimos –donde la información está al alcance de cualquiera— muchas mujeres han fracasado a la hora de dar el pecho a sus hijos y mucha gente, erróneamente, cree que lo ha hecho porque su leche «no valía» o «no tenía suficiente», unos mitos muy arraigados pero que, con paciencia, ayuda e información pueden eliminarse.

Lo primero que tiene que tener claro una mujer que va a dar el pecho es si realmente quiere hacerlo. Esta pregunta, que puede resultar baladí, es sumamente importante y conviene que esa mujer sepa que no todas las historias de lactancia son cosa de coser y cantar. No todos los bebés cuando nacen se «enganchan» sin problema al pecho de su madre y maman siempre a las mil maravillas. Si eso fuese así, apenas habría fracasos y lo cierto es que los hay. Y muchos.

Sin embargo antes no los había, ¿por qué? Son muchos los factores pero es importante señalar la circunstancia de que las mujeres en el siglo XIX no eran como las de ahora. Entonces su papel en el hogar estaba perfectamente definido y su misión, una vez casadas, era tener hijos y criarlos, y entre la crianza, especialmente si no eran ricas, estaba la labor de amamantar. Se ayudaban entre ellas y se pasaban los conocimientos de unas a otras sin intermediarios, sin internet, en vivo y en directo. Por supuesto si existía alguna mujer con incapacidad para amamantar siempre se podía recurrir a las nodrizas, a otra mujer de la familia que estuviera criando o a la leche de vaca diluida en agua.

A partir de los años sesenta, con la llegada del feminismo, la píldora anticonceptiva y la incorporación de la mujer al trabajo, el mundo femenino experimentó su gran revolución y, con ella, la de su sexualidad y con ella una función íntimamente ligada: la reproducción. No se sabe qué vino primero si el huevo o la gallina, pero lo cierto es que la lactancia se empezó a ver como algo que ataba a la mujer a su casa, a no poder desarrollarse como profesional. Un feminismo mal entendido que atacaba a algo maravillosamente mamífero que la naturaleza sólo ha otorgado a las mujeres, dar alimento a tu hijo con tu pecho.

Y es que dar el pecho ata, pero te ata a tu hijo (al menos las horas que le das el pecho) y es importante recordar que las ataduras hechas con amor pierden la condición de tal. La OMS, y muy especialmente las mujeres que integran la liga de la leche, han hecho muchísimo para recuperar algo tan propio de la mujer y que, de ninguna manera la deja atrás en una supuesta carrera laboral. Es importante defender las cosas que son de verdad nuestras.

Aquí unos consejos sencillos para tener una lactancia eficaz.


1.Oriéntate sobre el tema con personas capacitadas.


  • Conseguir información sobre cualquier cosa es sencillísimo, sin embargo con respecto a la lactancia materna hay mucha desinformación (incluso a veces entre los profesionales sanitarios), muchos mitos extendidos durante años y muchas creencias erróneas que no se discuten.


2. Amamanta al bebé apenas nace o durante la hora siguiente al alumbramiento. 


  • Amamantar al bebé en las primeras horas de vida, si es posible dentro de la primera media hora. Además de favorecer la contracción del útero tras el parto, contribuye a que la leche suba más rápido gracias a la estimulación que realiza el bebé a succionar.


3. Paciencia infinita.


  • Todavía no eres una experta, especialmente si se trata de tu primer bebé, pero ambos aprenderán. La paciencia es, creo, uno de los pilares fundamentales de una lactancia exitosa.
  • No te rindas ante un fracaso. Cualquier inconveniente puede sobrellevarse con actitud positiva y amor.


3. Amamanta a libre demanda, sin horarios ni restricciones.


  • El reloj no es compatible con una lactancia exitosa.
  • Dar la teta a demanda es hacerlo siempre que el bebé lo pida, sin horarios, incluso por la noche. Poco a poco el bebé irá estableciendo su propio ritmo de alimentación con intervalos regulares.


  • Puede que el bebé tenga hambre a la hora de haber terminado una toma o que sienta ganas de recibir el calor de la madre ante sueño, frío, malestar, irritabilidad. Recordemos que la teta es alimento, pero también consuelo.


5. No des al bebé chupón (chupete) el primer mes si te resulta difícil establecer la lactancia.



  • Se desaconseja el uso de tetinas por lo menos hasta que haya quedado establecida la lactancia materna. La succión de la tetina es diferente a la succión del pezón pudiendo llegar a confundir al bebé.


6. Estudia todas las posiciones que existen para amamantar y rótalas.


  • Si el bebé no está bien colocado al pecho le cuesta más obtener la leche corriendo el riesgo de que se canse de intentarlo.



  • La clave es acercar al bebé lo más posible al pecho colocándolo barriga con barriga con la madre y asegurándose de que la mayor parte de la areola mamaria está dentro de la boca del bebé.


7. Durante el proceso, apóyate de alguna almohada o superficie suave.



8. Bebe mucha agua durante todo el día para estimular la producción de la leche.


9. Lava el área del pecho solo con agua y no utilices cremas ni lociones.

  • En caso que sufras erosiones puedes usar cremas con vitamina E que debes retirar bien antes de amamantar para que el bebé no rechace el seno.


10. Rodéate de personas que crean en la lactancia.



  • Convive con gente que inspire confianza y afirme tus ideas sobre crianza y alimentación.
  • Lo más probable es que recibas comentarios negativos de madres que nunca han amamantado o no tuvieron éxito intentándolo.
  • No dejes que nadie sabotee la relación que quieres con tu bebé, especialmente en esas semanas iniciales donde las cosas pueden no parecer tan sencillas.


11. Respetar el ritmo de toma del bebé.


  • Como sabes, la composición de la leche no es la misma al comienzo que al final de la toma, por eso no es conveniente quitar al bebé del pecho a la mitad de la toma para cambiarlo de pecho.
  • Debemos respetar el ritmo del bebé, cuando esté saciado, será él quien deje de tomar. Lo más seguro es que se quede dormido, sobre todo durante las primeras semanas.


12. Que el trabajo no sea un impedimento.


Si  tienes que volver a trabajar puedes seguir dandole tu leche "a distancia".
Puede extraerte la leche y almacenarla para que el bebé sea alimentado con lo mejor durante las tomas que tú no puedas darle.
Es un esfuerzo, pero merece la pena.

13.  Asiste a grupos de apoyo.





jueves, 4 de agosto de 2016

MITOS DE LA LACTANCIA MATERNA





1. Las mujeres con pecho pequeño no pueden amamantar.



  • El tamaño de los pechos no influye en la lactancia.


2. No todas las mujeres producen leche de buena calidad.



 
  • Todas las mujeres producen leche de buena calidad.

  • Se ha comprobado que incluso las madres desnutridas y que viven en situaciones de pobreza y precariedad extremas producen leche materna de calidad. Aunque comas mal y tu dieta no sea del todo equilibrada puedes estar tranquila, ya que las células que se encargan de fabricar la leche se las arreglan para extraer de las reservas maternas todo lo necesario para que no le falte de nada al bebé. 
  • En la mayoría de casos de bajo peso del niño, la causa es o bien un consumo insuficiente de leche materna o algún tipo de problema que el pediatra solucionará.


3. No todas las mujeres producen leche suficiente para satisfacer el bebé.




  • Es prácticamente imposible que una madre no tenga la capacidad de producir leche. El bebé, al igual que cualquier cría mamífera, controla la cantidad de leche que debe producir su madre.

  • La lactancia es un proceso regido por la ley de la oferta y de la demanda, a mayor succión mayor producción de leche. Lo cual implica que los primeros días, y tal vez meses,  son agotadores  porque el recién nacido debe succionar prácticamente todo el día para que empiece la producción de leche y eso hace que las madres aborten la misión sino cuentan con el apoyo de la pareja y las suficientes ganas de amamantar.

  • Hay que respetar la demanda del bebé, es decir, dejarlo que tome todas las veces que el bebé lo necesite, asegurando una correcta posición al pecho.


4. El pecho se debe ofrecer al bebé cada 3 horas.



  • ¡Adiós al reloj!

  • Amamantar siguiendo un horario hace que la madre produzca cada vez menos leche, y al cabo de un tiempo se termine con la lactancia materna. 
 

 
  • La lactancia se debe ofrecer a libre demanda, es decir cada vez que quiera.


5. La madre no puede comer ciertos alimentos durante la lactancia



  • En todo el periodo de gestación y durante la lactancia, la mujer necesita una dieta balanceada. No hay alimentos que aumentan o disminuyen la producción de leche. A mayor succión corresponde una mayor producción de leche.



  • Es muy frecuente escuchar que la madre que amamanta no debe tomar gaseosas o ciertos alimentos que puedan cambiar el sabor de la leche, como ajo, coles o cebollas, que, además, pueden ser la causa de gases en los bebés. Si bien es cierto que una determinada alimentación puede influir en el sabor y color de la leche, el bebé amamantado se habitúa sin ningún problema a alimentarse con leche de distintos sabores. Posiblemente esto favorecerá que se acostumbre a la variedad de su comida cuando sea más mayor. No obstante, es conveniente recordar que el consumo de sustancias que contengan cafeína o bromocriptina, como café, colas, té, mate y chocolates, no están contraindicadas, pero deben consumirse de forma moderada, y si es posible no inmediatamente antes de dar el pecho.



  • De igual forma si existe alguna comida que a la mamá le caiga mal es bastante probable que a el bebe también.



  • También existen recién nacidos intolerantes a la proteína de la leche de vaca por lo cual la mama deberá evitar estos alimentos, y será el pediatra el encargado de orientar a la madre en cuanto a su alimentación.


6.  Una mujer tiene que beber leche para producir leche.



  • Ningún otro mamífero necesita tomar leche para producirla.

  • Es muy frecuente escuchar que la madre lactante debe aumentar el consumo de leche para hacer frente a una demanda de calcio aumentada por la lactancia. Sin embargo, una dieta saludable rica en verduras, frutas, cereales y proteínas es todo lo que una madre necesita para nutrirse y producir leche. 
  • Es conveniente no aumentar el consumo de lácteos más allá del habitual. De hecho, el calcio se puede obtener de una gran variedad de fuentes no relacionadas con los lácteos, como las verduras de hoja verde, las semillas, los frutos secos y pescados, como la sardina y el salmón.


7. El niño debe vaciar los dos pechos en cada toma.



  • Es mejor que el niño termine de tomar del primer pecho antes de ofrecer el segundo, aunque esto signifique que rechace el segundo durante esa toma. 
  • La leche del final de la toma es rica en grasas (aporta mayor cantidad de calorías) y se obtiene gradualmente a medida que el niño va vaciando el pecho. Si se cambia al niño de pecho antes de que éste se vacíe, el bebé sólo consumirá la primera leche y no obtendrá el equilibrio natural entre la leche del principio y la del final de la toma, reduciendo el consumo de calorías. Esto puede provocar insatisfacción por parte del bebé, y puede ser una de las causas de baja progresión de peso durante las primeras semanas.


8. Los bebés amamantados no duermen bien durante las noches.



  • Que los bebés duerman solos toda la noche es una pretensión culturalmente aceptada, que en realidad difiere de las necesidades nutricionales y psicológicas de los niños.

  • Los bebés crecen a un ritmo acelerado y, en la mayoría de ellos, el 25% de su consumo de leche se produce durante la noche.

  • Por otro lado, al ser inmaduros, los bebés tienen un sueño superficial, que es un mecanismo protector de su sueño. En la naturaleza todo tiene un sentido, y eso es lo mejor para los niños. A medida que el bebé crece, se irá adaptando a la vida y no necesitará despertarse tan a menudo.

  • De todas formas, el bebé puede dormir cerca de su madre, así en el caso de que su hijo se despierte, podrá colocarlo  junto a ella y darle de mamar acostada y volver a dormir una vez que el niño haya terminado.


9. Si la madre está enojada o asustada no debe dar de lactar.


  • El estrés o miedo extremo puede aletargar el flujo de leche pero se trata de una respuesta temporal del organismo ante la ansiedad.


10. La  mujer que lacta no puede tener relaciones sexuales porque la leche se daña.



  • ¡Falso! Las relaciones sexuales no daan la leche.


11. Si la madre está enferma, no debe dar de lactar y si sigue lactando no puede tomar medicación.



  • Si la mujer está enferma (gripe, resfriado, tos, etc. ) puede amamantar. Si se trata de otra enfermedad más grave, antes de tomar cualquier medicación, o de suspender la lactancia deberá consultar su médico.

  • Es frecuente escuchar a madres decir que tuvieron que dejar de amamantar a sus bebés porque se enfermaron y el medicamento recetado por el médico para el tratamiento de la enfermedad no les permitió continuar con la lactancia.

  • Lamentablemente la industria médica prefiere desaconsejar la lactancia, en lugar de informarse sobre las investigaciones que existen en relación con lactancia y los medicamentos. Estas investigaciones no solo están disponibles para el sistema de salud, sino también para el público en general, gracias al esfuerzo de algunas organizaciones que se han dedicado a elaborar  bases de datos sobre medicamentos y el riesgo que estos suponen durante la lactancia.  Una de ellas es http://e-lactancia.org

  • Resulta fundamental que las madres amamantadoras conozcan esta información y exigan al personal de salud que actualicen sus conocimientos en relación a la lactancia y los medicamentos, y así evitar las recomendaciones de destete, que en situaciones de enfermedad de la madre ocurre de manera violenta. 
  • Según investigaciones la mayoría de los medicamentos no están contraindicados durante la lactancia. Recomendamos que las madres hagan la consulta del medicamento en la base de datos, antes de dejar de amamantar. En caso de que el medicamento recetado esté contraindicado, pedir al personal de salud que lo cambie por otro que no esté desaconsejado durante la lactancia.
 
12. El calostro (la leche que la madre produce en los primeros tres días después del parto) debería ser desechado porque es sucio y antihigiénico.



  • El calostro no se debe desechar porque contiene muchos nutrientes y factores de defensa que fortalecen el sistema inmunológico del bebé. Es como una vacuna.


13. Se debe dejar de amamantar cuando el niño o la niña aprenda a caminar.



  • Los bebés deben ser alimentados sólo con leche materna hasta los 6 meses. De los 6 meses hasta los dos años, hay que complementar el consumo de leche materna con otros alimentos.